Algo sobre mí


Como paso ya de los cincuenta (nací en Madrid el año en que John F. Kennedy llegó a la Casa Blanca), soy de aquellos que hicimos la EGB, el BUP y el COU. 

Desde los cinco años estudié en un colegio religioso que estaba al lado del parque del Retiro. Hace unos años los frailes se llevaron el colegio al barrio de Moratalaz. En su lugar construyeron un edificio de viviendas de lujo. No digo más.  

En los últimos años de mi vida colegial tuve la suerte de tener como profesor, y luego amigo, al escritor manchego José Mascaraque Díaz-Mingo. Poeta de verso certero y ensayista de reflexión profunda, fue él quien me inició en el arte y oficio de la escritura. En aquellas aulas, donde estudié letras puras con lenguas muertas (Latín y Griego), tuve también por compañero al hoy filósofo y poeta (o viceversa) Jorge Riechmann.

Por entonces era miembro de la Sociedad de Alpinismo Peñalara y pasaba todos los fines de semana que podía en el albergue que esta asociación tenía en Fuenfría, a unos cinco kilometros de Cercedilla, en plena Sierra de Guadarrama. El emblemático Chalé de Peñalara, punto de encuentro durante décadas del montañismo madrileño, es hoy un edificio en ruinas. En fin... Siempre que puedo me acerco a los propicios caminos y parajes del Guadarrama. Cuando por fin declararon Parque Nacional a estas serranías sentí una gran satisfacción.

Luego estudié Derecho, Comunicación, RSC, Protocolo, Gestión de Recursos Humanos,.....y cosas así. Aunque lo que más valoro es la gran afición a lectura que adquirí en mi juventud y que aún sigo practicando. También soy coleccionista de sellos. Cosas que pasan.  

En los años 80 y 90 colaboré en varias publicaciones, unas más formales otras más alternativas: Martala, Robinsón, Canente, Pliegos de Estraza, A Granel,… En estos proyectos conocí, entre otros, a Rafael Reig, Antonio Orejudo y Maurilio de Miguel, con quienes mantuve amistad mucho tiempo.

En la segunda mitad de los 80 comencé a trabajar (con contratos por obra o servicio) en una empresa pública de telecomunicaciones que más tarde fue reconvertida y, por supuesto, privatizada y fusionada. Después fui portavoz de una entidad no gubernamental hasta 2002. Luego me dediqué a las relaciones institucionales en una Fundación que en 2012 fue atropellada por la crisis.

Desde 1995 soy socio del Ateneo de Madrid, donde a lo largo de estos años he tenido diversas responsabilidades (llamémoslo así). Desde mayo de 2013 a mayo de 2015 fui miembro de la Junta de Gobierno como Socio Bibliotecario, desde noviembre de 2013 a octubre de 2015 presidí la Sección de Literatura, y desde 2012 a 2016 he sido vicepresidente de la Sección de Derechos Civiles.

Junto al profesor José Augusto Ventín, coordiné las Jornadas La Justicia como fuente informativa que se realizaron entre 2006 y 2013 en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense.

También soy socio de la Asociación Colegial de Escritores, de la Asociación de Escritores de Madrid y de la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha. 

He publicado varios libros de poesía (A cuenta del albur, Fuenfría, Las horas indultadas e Identidad), un libro de "rabiosa" actualidad titulado Diccionario de la corrupción, he colaborado en otros y se me cita en algunos por motivos diversos. Ahora escribo para el periódico Estrella Digital que actualmente dirige Joaquín Vidal. 

En esas andamos. 

Francisco J. Castañón